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el color del universo

La paleta de colores de Mamaly, es realmente magia y misterio... Es un universo entero.

Es precisamente eso... un universo.


Para analizar el contraste de tonos de los universos de Karimian, con lo que se denomina astronómicamente "universo", es de interés conocer el siguiente descubrimiento, que nos reseña el color que tenía y que tiene ahora, nuestro universo.


Ese cambio, "Carlos" parece que lo ha retenido en su retina desde sus entrañas, desde lo más profundo del tiempo, ...y sus obras son el reflejo de toda la paleta de tonos que ha reflejado realmente el universo desde su origen hasta nuestros días.


Un estudio realizado por un equipo internacional de astrónomos del Observatorio Europeo del Sur (ESO), en Alemania, ha descubierto que el color del universo ha ido cambiando: aunque éste posee ahora un tono "beige" fue "mucho más azul" cuando tenía una edad de "sólo" 2.500 millones de años.




El cosmos actual se forma por diferentes tonos "marrones o rojizos" los cuales son producidos por el predominio de estrellas viejas, que han tenido una vida muy regular y que tienen una temperatura aproximada de 2.727 grados centígrados, frente a los 39.727 de las "jóvenes". Marijn Franx, miembro de este equipo ha declarado que el color azul que antes tenía el Universo se debe a la luz predominantemente azulada que fue emitida por las estrellas de aquella época.




A pesar del envejecimiento del Universo la cantidad total de luz de éste fue en el pasado la misma que en la actualidad pese a que el número de estrellas azules, que emiten mucha más luz que las rojas, era significativamente menor en el cosmos originario que en el actual. Este descubrimiento implica que la mayoría de las estrellas del Universo se formaron comparativamente tarde, no mucho después del nacimiento del Sol, aproximadamente cuando el cosmos contaba con una edad de 7.000 millones de años.




Para llegar a estas conclusiones el equipo de investigadores de Alemania ha estudiado más de 300 galaxias situadas al sur de la constelación de Tucanae, denominada "Hubble Deep Field South", con el fin de determinar cómo la materia estelar del Universo ha evolucionado a lo largo del tiempo. Los resultados que han obtenido se basan en una "única recopilación de datos", resultado de más de 100 horas de observación con un telescopio de larga distancia, en inglés 'Very Large Telescope' (VTL), equipado con un detector de rayos infrarrojos.

catálogo "Casa de Cantabria"

Referencias y dimensiones de las obras presentadas por Mamaly Karimian, en la exposición de la "Casa de Cantabria" en Madrid, durante el mes de febrero de 2007.
Nº 01 / 20,5 x 28
Nº 02 / 21 x 27
Nº 03 / 20,5 x 26,5
Nº 04 / 27 x 46
Nº 05 / 27 x 46
Nº 06 / 25 x 40
Nº 07 / 25 x 40
Nº 08 / 25 x 40
Nº 10 / 25 x 39,5
Nº 11 / 37 x 70
Nº 12 /36 x 69
Nº 13 45 x 75
Nº 14 / 46 x 79
Nº 15 /47 x 75,5
Nº 16 /46,5 x 77,5
Nº 18
60 x 100






Nº 19


60 x 100



Nº 20


60 x 100











Nº 21


60 x 130



Nº 22


60 x 130





Nº 23


60 x 130




Nº 24


60 x 130




Nº 25


60 x 130




Nº 26


60 x 130














Nº 27 140 x 250



Nº 28 140 x 250



Nº 29 140 x 250

luz y universo


POEMA 14

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.
A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.

Quién escribe tu nombre con letras de humo
entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces,
cuando aún no existías.
De pronto el viento aúlla
y golpea mi ventana cerrada.

El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.
Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.

Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas
que anoche amarraron al cielo.
Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.
Ahora, ahora también, pequeña,
me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.

Mientras el viento triste galopa
matando mariposas yo te amo,
y mi alegría muerde tu boca de ciruela.
Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje,
a mi nombre que todos ahuyentan.

Hemos visto arder tantas veces el lucero
besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse
los crepúsculos en abanicos girantes.
Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.

Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres,
copihues, avellanas oscuras,
y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo
lo que la primavera
hace con los cerezos.

Pablo Neruda, 1924

la obra de Carlos Karimian

Carlos Karimian en el mes de febrero del 2007 preparó una exposición en la "Casa de Cantabria" en Madrid. Su amigo Gonzalo Jiménez Rodriguez -arquitecto-, describió en el prólogo del catálogo de esta colección, el análisis de su trabajo, ofreciéndonos una visión muy clara de como se implica Mamaly en sus obras y lo que sus obras expanden, por sí mismas, ... al mundo.



"Gonzalo, lo explica, así:"


Su obra es “el resultado de su desarrollo personal y espiritual”, la referencia al Origen y al Destino, “él como parte integrante del Cosmos”.

Su pintura refleja sus visiones, su percepción de la maravilla que es el Universo, las leyes físicas que lo rigen, la luz, la dinámica de lo expansivo. Representa el Cosmos desde fuera del Cosmos, su pintura es una abstracción, una vivencia espiritual, él la denomina “Cosmogonía”.


Carlos Karimian empieza su andadura pictórica, como el propio universo que trata de describir, como una carga inmensa de energía por expandir, sin técnica ni caminos preestablecidos, con todo por hacer, pero con la misión clara de plasmar con la pintura lo que solo acierta a vivir en su
percepción más intima.


Su proceso ha sido su propia expansión, cada vez que plasma su vivencia con luces y colores, le renace la intima necesidad de crecimiento en expresión gráfica y progresa su espiritualidad con un proceso acelerado y expansivo.


En un momento dado, de forma autodidacta, característica de todo su proceso evolutivo, descubre la metafísica, descubre la existencia de vínculos físicos que rigen el orden y la formación del universo, se encuentra ante una ciencia que él siempre ha conocido, descubre la consistencia de su proceso evolutivo y de pronto, crece de forma exponencial su capacidad, se expande una vez más en su expresividad, una vez más, como el propio cosmos que representa y busca.


…. Después de diez años, Carlos es un pintor que solo pinta El Cosmos. - ¿Qué hay dentro de la luz? - ¿Dónde nacen las estrellas? -. Busca el gran Atractor, el agujero negro que polariza y ordena, - busca la forma y el aspecto del universo, - busca la geometría de un orden dinámico en constante expansión, - busca el origen del hombre como parte del universo y sus leyes, pero los busca desde el otro lado de la ciencia, desde la vivencia espiritual, como si de una misión divina se tratase.

En Madrid. Enero de 2007



*En esta fotografía aparece Mamaly a la izquierda y a la derecha, sus amigos Helda y Gonzalo

el universo de Lorca

Mamaly, al igual que Lorca, recrea cada una de sus obras, como un verdadero poeta de la brisa, dejando al universo como el centro de todo y al todo como el centro del universo.




(HABLA LORCA)

Cuando muramos
nos llevaremos
una serie de vistas
del cielo.
(Cielos de amanecer
y cielos nocturnos.)
Aunque me han dicho
que muertos
no se tiene
más recuerdo
que el de un cielo de Estío,
un cielo negro
estremecido
por el viento.





(HABLA LA LUNA)

Se escuchan los gemidos de las parturientas y el llanto inaugural de las criaturas que esta madrugada están encontrándose con el mundo. Muchas vidas comienzan esta noche.
Nadie puede predecir su porvenir, ni los sueños que guiarán sus actos, ni las aventuras o fracasos que les aguardan.
Nada está decidido, todo está por realizar: sus juegos, sus palabras, sus amores, sus compañeros, sus viajes, su muerte.
Los supersticiosos creen que mi presencia influirá en las vidas de esos niños que nacerán esta noche. Desconocen cómo se construye una vida, qué deseos o azares la gobiernan. Miran el cielo como quien lee la sentencia de un juez. No entienden que de poco les sirve mirar las estrellas si no han aprendido antes a mirar al hombre.
Yo sólo soy un testigo. Miro y me miran mientras vagabundeo alrededor de la tierra.
Uno de los muchos niños que esta noche, 5 de Junio de 1898, abrirá sus ojos se va a llamar Federico García Lorca.


(HABLA LORCA)

Aparezco ante las personas como un oriental borracho de luna llena.
Me siento lleno de poesía, poesía fuerte, llana, fantástica, religiosa, mala, honda, canalla, mística. ¡Todo, todo! ¡Quiero ser todas las cosas! Bien sé que la aurora tiene llave escondida en bosques raros, pero yo la sabré encontrar...


Juegos de Lunas
La luna está redonda.
Alrededor una noria
de espejos.
Alrededor una rueda de agua.
La luna se ha hecho láminas
como un pan de oro blanco.
La luna
se ha deshojado
en lunas.
Bandadas de fuentes
vuelan por el aire.
En cada fuente yace
una luna difunta.
La luna
se hace un bastón de luz
en el torrente claro.
La Luna
como una gran vidriera
rota cae sobre el mar.
La Luna
se va por un bombo
infinito.
¿Y la Luna? ¿Y la Luna?
(Arriba,
no queda más que un aro
de cristalillos.)


(HABLA LA LUNA)

Desde hace siglos, los seres humanos miran el cielo con una interrogación prendida en sus ojos. Los científicos hacen cálculos e inventan instrumentos para conocer los astros, darles nombre y desvelar sus movimientos. Los poetas, sólo con su imaginación, leen en el cielo historias escritas hace millones de años por la mano del tiempo.




SUITE PARA PIANO Y VOZ EMOCIONADA
(HABLA LORCA)

Estrellas
Las estrellas
no tienen novio
¡Tan bonitas
como son las estrellas!EL DÍA
Aguardan un galán
que las remonte
a su ideal Venecia
Todas las noches salen a las rejas
-¡Oh cielo de mil pisos!-
y hacen líricas señas
a los mares de sombra
que las rodean.
Pero aguardar, muchachas,
que cuando yo me muera
os raptaré una a una
en mi jaca de niebla

Osa Mayor
Da tristeza
ver el carro
sin aurigas
ni caballos
Sobre el cielo
da una pena
suave verte soñando
con un camino de oro
y boreales caballos
Sobre el negro cristalino
¡Qué harás cuando tengas, carro,
con la lluvia de los tiempos
tus luceros oxidados
¿No piensas nunca meterte
bajo techado?
Yo te unciría una noche
a dos grandes bueyes blancos.

Rincón del cielo
La estrella
vieja
cierra sus ojos turbios
La estrella
nueva
quiere azular
la sombra.
(En los pinos del monte
hay luciérnagas)

Un lucero
Hay un lucero quieto,
un lucero sin párpados.
-¿Donde?
- Un lucero…
En el agua dormida
del estanque.

Franja
El camino de Santiago
(Oh noche de mi amor,
cuando estaba la pájara pinta
pinta, pinta
en la flor del limón.)

Cometa
En Sirio
hay niños

Estampa roja
Una bomba
en cada constelación:
así piensa
aquella estrella huraña
que tiene la luz muerta.

Galán
En todo el cielo
hay un estrello.
Romántico y loco.
Con frac
de polvo
de oro
¡Pero busca un espejo
para mirar su cuerpo!
¡Oh Narciso de plata
en lo alto del agua!
En todo el cielo
hay un estrello.

Venus
Efectivamente
tiene dos grandes senos
y un collar de perlas
en el cuello
Un infante de bruma
te sostiene el espejo
Aunque estás muy lejana
yo te veo
llevar la mano de iris
a tu sexo
y arreglar indolente
el almohadón del cielo
¡Te miramos con lupa
yo y el Renacimiento!

Hospicio
Y las estrellas pobres
las que no tienen luz
¡qué dolor
que dolor,
que pena!
están abandonadas
sobre un azul borroso.
¡Que dolor
qué dolor
qué pena!


(HABLA LA LUNA)

No es el fin, es el día. Amanece y la luz del sol tiñe de azul el cielo. Se despiertan los sonidos de la mañana. La naturaleza desvela su rostro. Pero, ¿quién la mira? ¿Quién presta atención a sus sonidos? En la vega de Granada, Federico García Lorca aprenderá a escuchar la voz de la tierra y el lamento de los hombres que la trabajan. Con las alamedas y los insectos, con las estrellas, con el sonido del agua y el canto de las lavanderas, construirá el poeta las primeras representaciones de la vida, la imagen inaugural del paraíso.

(HABLA LORCA)

ORIGEN, PAISAJES, NATURALEZA

Amo en todo la sencillez. Este modo de ser sencillo lo aprendí en mi infancia, allá en el pueblo. Porque yo nací en un pueblo llamado Fuente Vaqueros. ...
Toda mi infancia es pueblo. Pastores, campos, cielo, soledad. Sencillez en suma.
Yo me sorprendo mucho cuando creen que esas cosas que hay en mis obras son atrevimientos míos, audacias de poeta. No. Son detalles auténticos, que a mucha gente le parecen raros porque es raro también acercarse a la vida con esta actitud tan simple y tan poco practicada: ver y oír.
Siendo niño, viví en pleno ambiente de naturaleza. Como todos los niños, adjudicaba a cada cosa, mueble, objeto, árbol, piedra, su personalidad. Conversaba con ellos y los amaba.
Los paisajes donde la poesía se mueve y transforma, fondos o primeros términos, están apoyados en los cuatro elementos de la naturaleza: agua, aire, tierra y fuego.
De ellos parten infinitas escalas y gradaciones que llevan al número, a la luna, al cielo desierto o a la pura luz imaginada. ...


LOS ELEMENTOS

La Tierra
Amo a la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones. Mis más lejanos recuerdos de niño tienen sabor a tierra.
Tierra tan sólo tierra. Tierra
Tierra para los manteles estremecidos,
para la pupila viciosa de la nube,
para las heridas recientes y el húmedo pensamiento.
Tierra para todo lo que huye de la Tierra.
Es Tierra ¡Dios mío! Tierra lo que vengo buscando.
Embozo del horizonte, latido y sepultura.
Es dolor que se acaba y amor que se consume.
Torre de sangre abierta con las manos quemadas.

El agua
Hace muchos años, yo, soñador modesto y muchacho alegre, paso todos los veranos en la fresca orilla de un río.
Bajo los nombres picudos, junto a la lengua del agua, yo siento cómo toda la tarde abierta hunde mansamente con su peso la verde lámina del remanso, cómo las ráfagas de silencio ponen frío el asombrado cristal de mis ojos.
Por el río se van mis ojos,
por el río...
Por el río se va mi amor,
por el río..
(Mi corazón va contando
las horas que estoy dormido.)
El río trae hojas secas,
el río...
El río va claro y hondo,
el río...
(Mi corazón me pregunta
si puede cambiar de sitio.)


El aire
En el patio de mi casa había unos chopos. Una tarde se me ocurrió que los chopos cantaban. El viento, al pasar por entre sus ramas, producía un ruido variado en tonos, que a mí se me antojó musical. Alguien pronunciaba mi nombre, separando las sílabas como si deletreara: «Fe...de...ri...co...» ... Eran las ramas de un chopo viejo, que, al rozarse entre ellas, producían un ruido monótono, quejumbroso, que a mí me pareció mi nombre.

La brisa
es ondulada
como los cabellos
de algunas muchachas.
Como los marecitos
de algunas viejas tablas.
La brisa
brota como el agua
y se derrama
-tenue bálsamo blanco-
por las cañadas,
y se desmaya
al chocar con lo duro
de la montaña.

El fuego
Pero ¿qué voy a decir yo de la Poesía? ¿Qué voy a decir de esas nubes, de ese cielo? Mirar, mirar, mirarlas, mirarle, y nada más.
Aquí está; mira. Yo tengo el fuego en mis manos. Yo lo entiendo y trabajo con él perfectamente, pero no puedo hablar de él sin literatura

Ceres ha llorado
sus lágrimas de oro.
Las profundas heridas
de los arados
han dado racimos
de lágrimas.
El hombre bajo el sol
recoge el gran llanto
de fuego.
El gran llanto de Cristo
recién nacido.
(Cruz,
aspa,
llama.)
Ceres está muerta
sobre la campiña,
su pecho
acribillado de amapolas,
su corazón
acribillado de cigarras.



(HABLA LA LUNA)

¡Ay! Yo a todos ofrezco la misma imagen, es la misma luz para todos, y, sin embargo, no todos me observan de la misma manera, no todos se enamoran con la misma felicidad. ¿Quién merece el nombre de poeta? ¿Qué cosas hay que mirar, cuántas y de qué manera, para llegar a serlo? ¿Está en los ojos el secreto? ¿Son las acequias o los chopos o los grillos o las estrellas? ¿Es el tiempo? ¿Es la memoria? No basta con mirar el cielo o el paisaje. Antes o después, la Historia, las ciudades, el arte, la ciencia, los seres humanos y sus conflictos, golpean la puerta de la conciencia del poeta.


SU PERSONALIDAD, SU PENSAMIENTO


(HABLA LORCA)

… y la conciencia tranquila de haber roto unas espadas luchando contra los filisteos para defender y amparar al Arte Puro, al Arte Verdadero. A mí ya no me podéis cambiar. Yo he nacido poeta y artista como el que nace cojo, como el que nace ciego, como el que nace guapo. Dejadme las alas en su sitio, que yo os respondo que volaré bien.
La poesía es algo que anda por las calles. Que se mueve, que pasa a nuestro lado. Todas las cosas tienen su misterio, y la poesía es el misterio que tienen todas las cosas. Se pasa junto a un hombre, se mira a una mujer, se adivina la marcha oblicua de un perro, y en cada uno de estos objetos humanos está la poesía. ...
.. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle, no pediría un pan, sino que pediría medio pan y un libro. ... Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. ...
¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras.






Con el amor a Granada, pero con el pensamiento puesto en Europa. No somos nosotros ya, gracias a Dios, los granadinos que se encierran, sino los que salen, los que buscan y los que necesariamente encontrarán.
El cante jondo canta siempre en la noche. No tiene ni mañana ni tarde, ni montañas ni llanos. No tiene más que la noche, una noche ancha y profundamente estrellada. Y le sobra todo lo demás.
Todos los poemas del cante jondo son de un magnífico panteísmo, consulta al aire, a la tierra, al mar, a la luna, a cosas tan sencillas como el romero, la violeta y el pájaro.

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duros estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.


NUEVA YORK

(HABLA LA LUNA)
Es un viaje, pero también es una huida. ¿Acaso el viaje no es un alejamiento temporal de un lugar o de una vida? La primera vez que sale de España Federico García Lorca atraviesa el océano y desembarca en un nuevo mundo. En el corazón de Nueva York el poeta busca desesperadamente la luz del paraíso, reclama la presencia de la naturaleza y de los astros. La nueva ciudad trastorna su vida y nace una nueva escritura. A Nueva York y a Cuba irá un poeta pero regresará otro con el mismo nombre.


(HABLA LORCA)



La llegada a esta ciudad anonada, pero no asusta. A mí me levantó el espíritu ver cómo el hombre con ciencia y con técnica logra impresionar como un elemento de naturaleza pura. Es increíble. El puerto y los rascacielos iluminados confundiéndose con las estrellas, las miles de luces y los ríos de autos te ofrecen un espectáculo único en la tierra.

No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas.
Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan
y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas
al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros.
La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.
La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños
Yo no podré quejarme
sino encontré lo que buscaba
pero me iré al primer paisaje de humedades y latidos
para entender que lo que busco tendrá su blanco de alegría
cuando yo vuele mezclado con el amor y las arenas.


LA HABANA

La Habana surge entre cañaverales y ruidos de maracas, cornetas chinas y marimbas. Y en el puerto, ¿quién sale a recibirme? Sale la morena Trinidad de mi niñez, aquella que por el muelle de La Habana se paseaba una mañana.


ARGENTINA


(HABLA LA LUNA)

En Argentina, un cielo desconocido aparece ante los ojos del poeta. La estrella Polar queda oculta definitivamente y las estrellas de la Cruz del Sur servirán en adelante para orientar a los navegantes. Nuevas constelaciones se harán visibles y con ellas nuevos mitos, frutos nuevos de la imaginación.


(HABLA LORCA)

Mañana a las 10 toca el barco en Río de Janeiro, y desde allí ya vamos costeando hasta Buenos Aires. El día del paso de la línea del ecuador hubo una fiesta y bautizó el dios Neptuno a los que nunca la habían pasado y nos regalaron un gracioso diploma.


(HABLA LA LUNA)

Quedará por siempre la imagen de hombre alegre y optimista. Quedará su facilidad para la risa, su contagiosa risa de infancia campesina. Quedará el recuerdo de su voz, de encanto, de su vitalismo. Muy pocos sabrán, en cambio, cuánta tristeza atesoraba su corazón, el sufrimiento que escondía la máscara empolvada de la felicidad.
Yo he conocido su seriedad, el brillo de sus lágrimas nocturnas, su dolor por el dolor de los otros, por las desventuras del oscuro amor. Testigo he sido de su oculta amargura mientras me miraba en busca de consuelo, como pidiendo una pregunta: «¿Qué te duele, hermano, amigo mío?».


(HABLA LORCA)

VIDA SENTIMENTAL

NOCHE DEL AMOR INSOMNE
Noche arriba los dos con luna llena,
yo me puse a llorar y tu reías,
Tu desdén era un dios, las quejas mías
momentos y palomas en cadena.
Noche abajo los dos. Cristal de pena,
llorabas tú por hondas lejanías.
Mi dolor era un grupo de agonías
sobre tu débil corazón de arena.
La aurora nos unió sobre la cama,
las bocas puestas sobre el chorro helado
de una sangre sinfín que se derrama.
Y el sol entró por el balcón cerrado
y el coral de la vida abrió su rama
sobre mi corazón amortajado.


DISCURSO

... En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas.
... Yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista abstracta por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula; pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.
... El ambiente de nuestro tiempo aparece muy confuso, pero no tanto para que se pueda uno convencer de que esta confusión no tenga aurora clara. Se percibe que en todo el mundo se pugna por desatar un nudo que ofrece grandes resistencias. De ahí esta oleada social que todo lo anega.
… pero en este mundo yo siempre soy y seré partidario de los pobres. Yo siempre seré partidario de los que no tienen nada y hasta la tranquilidad de la nada se les niega. Nosotros estamos llamados al sacrificio. Aceptémoslo.


(HABLA LA LUNA)

El estruendo de los cañones y las bombas ha sustituido el susurro de las palabras y las risas. Un odio viejo se ha instalado en España. El fascismo se ha alzado contra la República y el rostro rencoroso y putrefacto de la vieja España ha hecho su aparición.
Un coche oscuro conduce a Federico García lorca hasta la fuente de Aynadamar. El encuentro con la muerte que tanto le obsesionaba no lo decidirá la enfermedad, ni el tiempo, ni la mala suerte. Será el odio de los poderosos y la brutalidad negra de los que no soportan la libertad en los ojos, ni la música de los versos los que coloquen al poeta ante los fusiles de los asesinos.
En esta madrugada de agosto, los faros alumbran un talud al borde de un camino. El poeta me busca inútilmente en el cielo mientras los sicarios apuntan sus armas. Esta noche soy invisible. El azar ha provocado este desencuentro en el instante inmisericorde de la muerte. Es doloroso no estar presente en su última mirada.


FINAL


(HABLA LORCA)

Decid a mis amigos
que he muerto.
(El agua canta siempre
bajo el temblor del bosque.)
Decid a mis amigos
que he muerto.
((Cómo ondulan los chopos
la gasa del sonido!)
Decid que me he quedado
con los ojos abiertos
y que cubría mi cara
el inmortal pañuelo
del azul.
(Ah!
y que mi fui sin pan a
mi lucero.



GUION LITERARIO DEL PROGRAMA DE PLANETARIO EL UNIVERSO DE LORCA
Autor: Juan Mata

somos polvo de estrellas

Se piensa que es muy posible que la vida exista en otros planetas de otras estrellas por el hecho de que en el nuestro apareció la vida inmediatamente que hubo las condiciones para ella. El título “Somos polvo de estrellas”, aunque poético es perfectamente científico. Pero cuál es el origen de la vida no tiene respuesta científica.


A esta pregunta el científico Du Bois-Reymond en el siglo XIX, en un congreso de fisiólogos, respondió diciendo: “Ignoramus et ignorabimus”. Y aún seguimos sin respuesta. Me parece que sobre el origen de la vida sólo podemos decir tres cosas: Que la creó Dios, lo cual podría ser una respuesta verdadera o falsa, pero no es científica. Que se creó sola sin ningún Dios, lo cual podría ser también una respuesta verdadera o falsa, pero tampoco es científica, y exige tanta o más fe que la anterior. O que no sabemos, lo cual podría ser científico pero no es respuesta.

Lo que sabemos es que la vida apareció en la tierra hace tres mil o cuatro mil millones de años. Primero hubo moléculas grandes, que procedían de moléculas más pequeñas, las que procedían de átomos formados a temperaturas de 20 millones de grados en el corazón de las galaxias, las cuales se formaron de nubes de hidrógeno y helio que salieron del Big Bang. Algo pues sí sabemos: que la vida viene del Big Bang.

Esto según el relato científico actual de la creación. Hay otros relatos contados de otra manera pero que en el fondo vienen a decir lo mismo. Los indios cunas de Panamá dicen que al principio no había sino crepúsculo. En los Mares del Sur se dice que sólo Ta´aroa existía en la gran inmensidad, cuando no había tierra ni había cielo, ni había mar ni Tahití, y él se convirtió en universo. Los chinos dicen que al principio el Tao no tenía nombre; lo tuvo, y fue la creación. Un pueblo amazónico dice que en aquel tiempo sólo había oscuridad y no había río. Otros dicen que él hizo la tierra de Hawai como una concha marina, y la tierra comenzó a danzar. Otro pueblo dice que en el principio sólo estaba el Uno sin otros, y ese Ser pensó y deseó ser muchos. Otro dice que fueron dos gemelos, los que enseñaron a producir fuego, a cazar las focas, enseñaron a los hombres a hacer el amor, y les revelaron los nombres de las cosas.

Lo que sabemos científicamente es que en el principio no había nada, y surgió la energía, y después la materia que está compuesta de átomos, y los átomos están unidos de una manera que engarzan unos con otros. Así se formaron aglomeraciones de átomos. Y así el orden emergió del caos. Los átomos no tienen forma fija propiamente, son un núcleo rodeado de una nube. Las moléculas sí tienen forma fija, como los encajes de cristal de un copo de nieve. Este es un orden salido del caos. Un orden aún mayor es cuando de la molécula salió la vida.

La evolución de la vida es de lo pequeño a lo más grande. Se pasa de lo más simple a lo más complejo, y lo más complejo es más grande. Los mamíferos han procedido gradualmente de los reptiles sin que hubiera un reptil que de pronto diera a luz un mamífero. De la misma manera la vida ha procedido gradualmente de la no vida. En el agua o el barro moléculas de carbono fueron dando origen a otras moléculas de carbono cada vez más complejas y más grandes, y después empezaron a repetirse, y esto poco a poco fue haciéndose vida. Hasta nosotros.

El universo es uniforme. Sólo hay como cien elementos (cien clases de átomos) en todo el universo, y de ellos estamos hechos nosotros. Y también así es la vida. Todas las células tienen composición similar. Desde la diatomea unicelular hasta la ballena azul (y en medio los humanos) todos los seres vivos estamos compuestos de los mismos amino-ácidos: en total 20 amino-ácidos. Y de una sola célula proceden todos los seres vivos. Y aun de la misma organización de moléculas que más tarde pasó a ser la primera célula. Aunque la diferencia que hay entre la molécula y la célula es tan grande que se dice que si una molécula fuera un automóvil la célula sería la compañía Ford.

Así es que somos hermanos de todos los eres vivos, pero de los no vivos también. Hace poco leía al científico Louis J. Halle en su libro Out of Chaos, quien decía que lo vivo y lo no vivo son sólo categorías con las que nuestra mente divide los seres. No consideramos vivo al cristal de un copo de nieve que flota en el viento, decía él, pero consideramos viva a la diatomea, la bellísima célula de caparazones sílicos con dibujos extraordinariamente delicados que flota en el mar. Y sin embargo las moléculas que componen la diatomea no son más vivas que las del copo de nieve. Y agregaba que la vida de la diatomea es efímera y pronto no tendrá más vida que la nieve, pero nuestras vidas son también efímeras como las diatomeas.

Pero de un unicelular se pasó después a las muchas células. Y no sabemos cómo las células han hecho para organizarse y ser un pulpo, un roble, una mariposa. Hay casos en que crecen sin control y a eso llamamos cáncer. No sabemos cómo en un huevo fertilizado están las instrucciones hasta del color de los ojos de la criatura que va a nacer. Cómo en el huevo de un ave está el mapa de la tierra, y los conocimientos geográficos y astronómicos necesarios para que el nuevo pájaro pueda emigrar de un polo a otro sin que nadie lo lleve.

La evolución del universo comenzó en el Big Bang, y la vida es continuación de esta evolución. Hasta nosotros. Todos los seres del universo hemos nacido del mismo vientre, ese evento tan improbable como es el Big Bang. Y desde entonces empezó la evolución. En la Biblia se cuenta que Dios dijo que todo estaba bueno, pero lo habrá dicho después de algunos billones años de evolución. Con la evolución la vida engendró vida, pero antes la no vida engendró vida. Por errores ocurridos en la trasmisión del ADN se fueron creando variaciones. Y así avanzaba la evolución. Si no hubiera habido nunca un error y todo hubiera sido perfecto no hubiera habido sino microbios. No hubiera habido el paso de la ameba a la diatomea al reptil al simio y a nosotros. Que han sido grados de percibir más y más realidad.

Nosotros somos agentes de la aceleración de la evolución, y agentes conscientes. De la evolución no biológica, conste. Porque la mano humana evolucionó en herramienta. Y ya no tenía por qué evolucionar en más dedos, por ejemplo.

Este vastísimo universo en el que estamos es por nosotros que se conoció a sí mismo. Somos las estrellas estudiando ahora a las estrellas.

En los lodazales de la tierra el cosmos se hizo vivo. Y poco tiempo después (en los humanos) se entendió a sí mismo. En nosotros, a quien un científico ha llamado la más compleja de las moléculas.

En este planeta, de reacciones puramente químicas se pasó a vida inteligente. Pero no para ser mentes múltiples, sino una sola mente colectiva. Preguntaron al astronauta cómo se ve la tierra desde la luna y contestó: “Frágil”. Y también dijo que se ve sin ninguna división de naciones.

Existe lo que se llama el “Principio de la Mediocridad”. Si el sol es una estrella ordinaria, y los planetas en una estrella son una cosa común, y la química de nuestros cuerpos es algo que existe en todo el universo, no hay razón para que en el universo no haya muchos otros como nosotros.

Puede ser que en el futuro próximo las computadoras nos hermanen más. Pero la cooperación ha existido siempre a todo nivel biológico, y es tan antigua como la vida. Preguntar por el origen de la cooperación –se ha dicho– es como preguntar por el origen de la vida. Un factor de la evolución ha sido la cooperación. Y otro el altruismo.

“Altruismo” es una palabra nueva en biología. Ya existía antes pero sin el nuevo sentido biológico que ahora tiene. Cuando el gavilán va a atacar una bandada de tordos que comen en un prado, hay un tordo que silba fuerte alertando a los demás. Es a él al que el gavilán ataca mientras los otros pueden escapar: eso es altruismo. Los genes de ese altruista no se trasmiten porque murió prematuramente, pero se trasmiten los de sus familiares más cercanos, y eso hace que más tarde se produzca otro altruista. Igual sucede con los héroes y mártires.

La primera economía fue compartir. Y la sociobiología enseña que hacer bien a otro es hacerlo a uno mismo. Y que la guerra la tenemos en nuestros genes es un mito de nuestro tiempo.

Una diferencia que hay entre la evolución humana y la de los animales es que las abejas han venido teniendo el mismo lenguaje desde hace millones de años, mientras entre nosotros ya nadie sabe hablar sumerio. La evolución animal ha sido del instinto. La nuestra superar el instinto.

Somos animales que son elementos químicos que son átomos que son sólo niebla de probabilidades. Es un misterio el que el azar pueda ser causa del orden. Pero los electrones parecen tomar decisiones, dice Talbot. Y dice Dysson: “La mente es inherente al electrón”.

Toda especie se va dividiendo y dividiendo. Sólo una se fue uniendo más y más, y ésa somos nosotros, que nos unimos tanto hasta convertirnos en ciudades.

Una vez en el siglo XIX en el Caribe estaba un niño en la cubierta de un barco mirando las estrellas, y sentado junto a él el gran prócer cubano José Martí. Posteriormente ese niño, ya de más de noventa años, relató al escritor cubano Cintio Vitier lo que le dijo Martí de las estrellas, y su relato quedó en una grabadora, y es como oír a Martí hablando. Martí le dijo: “Muchacho ¿tú crees que todo eso fue hecho sólo para que nosotros lo contempláramos un tiempo breve? ¿No te parece que habrá algo más grande que nosotros? ¿Tú te das cuenta de lo que todo eso que estás viendo allí arriba representa, y que nosotros somos parte de eso? Así pues, debes entender que todo eso no fue hecho para divertirnos y que tenemos obligaciones con eso que se ha creado”.

En nuestro tiempo Wheeler ha preguntado para qué sirve un universo sin conciencia de ese universo. Y agrega que el universo es tan grande porque sólo así podríamos estar nosotros. Si no hubiera evolucionado hasta ser del tamaño que ahora es no hubiéramos tenido oportunidad de estar en él. Igualmente dice Barrow que nuestra existencia es la causa de la estructura del universo.

Misteriosa astrofísica es ésta. Que las condiciones físicas hayan producido al hombre lo entendemos. ¿Pero que el hombre haya producido las condiciones físicas para que él apareciera en el futuro? Otro físico ha dicho, aunque ya no recuerdo quién, que el universo tenía que crear observadores de él. (Como aquel niño que había estado mirando las estrellas junto con José Martí).

La tierra era una bola de piedra derretida que se enfrió. Se enfrió en la corteza, pues se dice que en su interior es tan caliente como la superficie del sol. Y la corteza fue quedando llena de toda clase de pedazos de piedra, muchos de ellos terrestres y otros extraterrestres. Y esas piedras un homínido las empezó a labrar. Así se hicieron hachas y flechas. Por el filo del pedernal fue desapareciendo el filo de los colmillos.

El Homo habilis labró las piedras. Pero en su evolución no fue lo más determinante la perfección de herramientas, sino la socialización. O como decimos ahora, la solidaridad. Muchos animales cazan juntos, pero no comparten lo cazado. Cuando el mono compartió la comida ya no fue mono sino humano. El dar y recibir es también lo que nos hizo humanos. Darwin había dicho: “La sobrevivencia del más apto”. Pero los más aptos son los más solidarios. El biólogo Stephen Jay Gould ha dicho que el progreso de la evolución ha sido más por comunión que por combate. En esas selvas no hubo ley de la selva.

Éste ha sido el único animal de posición erguida. Los brazos se le acortaron y se le alargaron las piernas. Ya tuvo una capacidad física para andar en dos pies, y también se dice que ya tuvo una “ideología bípeda”.

El estar en dos pies nos hizo inteligentes. Porque ya no era un cerebro inclinado hacia abajo, colgado de un cuerpo, sino puesto sobre una columna vertical dominándolo todo. Y el cerebro se hizo más grande y con más frente. Llegó a ser cuatro veces más grande que el del mono, y esto hizo que la frente se proyectara hacia delante. Al mismo tiempo las manos ya no fueron para caminar.

Mientras estaba más tiempo erecto usaba más sus manos; y mientras usaba más sus manos estaba más tiempo erecto.

El fuego también sirvió para juntarnos. Propició el lenguaje, el estar contando historias junto a la fogata. El macho tuvo ya una mayor inclinación familiar. De no haber sido así se habrían extinguido los humanos.

La penúltima rama de la evolución habían sido los neanderthales. La última fuimos nosotros (hasta ahora). La manito apretada del bebé es por el pelambre que tenía la mamá y al que él se aferraba. Parece que físicamente el neanderthal era más avanzado que el sapiens, pero no desarrolló los lóbulos frontales como el sapiens, que son los de la imaginación, la ética y las emociones.

Somos también el único vertebrado que fue filósofo. Hacía tiempo que la cola ya no era útil. El fuego no sólo fue útil sino también fascinante. Y todavía lo es; por eso a los niños les gusta tanto jugar con fósforos. Y a todos nos gusta mirar las llamas de la chimenea. Ese fuego había sido traído del interior del bosque, posiblemente de algún árbol que estaba ardiendo. Fue como si se hubiera metido el sol en la cueva. Y a su alrededor danzamos.

El ser humano existe sólo en grupo. Existe sólo como comunidad humana.

Debemos saber también que esta especie humana es una especie afortunada. Tenemos el caso de los delfines. Se dice que son tan inteligentes como nosotros, y tal vez más. Hay delfines que casi han hablado inglés –la lengua de su entrenamiento–– en acústica sub-acuática que es a veces ultrasónica. Sus sonares y radares son mejores que los nuestros. En tecnología no antropocéntrica una gran tecnología. Su cerebro más evolucionado que el de nosotros. Con una visión bajo el agua igual que en el aire. Mitad del ojo con visión acuática y mitad visión aérea. Pero ellos quedaron frustrados en su evolución. Por ser aerodinámicos no tienen mano derecha ni izquierda. No pueden tocar piano ni usar herramientas, y no pueden encender fuego por estar bajo el agua.

Todavía no se sabe por qué nosotros nos pusimos en dos pies. La afición de los niños de trepar a los árboles se debe a nuestro primer estado. Por no andar ya en los árboles nuestros dedos se movieron separados. El pulgar y el índice pudieron así formar un círculo. Los ojos habían sido para mirar de noche y por eso eran grandes. Después fueron para mirar de día pero siguieron siendo grandes. Y también ya fueron para mirar los colores. Esto en la selva monocroma era una ventaja. Un mundo de colores, tridimensional y tocable, para distinguir mejor la fruta dentro del follaje, y cogerla y cortarla, y tal vez ofrecerla. Eso fue ya pensamiento: separar lo concreto de su entorno indiferenciado. Fue ya pensamiento y lenguaje. Eso sería el fruto del conocimiento que dice el Génesis. Sea como sea, la verdad es que el que veamos en colores se debe a las frutas maduras.

La curva hacia atrás arriba del lumbar hizo al cuerpo más erecto y más bello también. Tal vez fue entonces que se sintieron desnudos, con el sexo en medio de sus cuerpos. El Edén era en África. ¿Será desde entonces que ya tuvimos que andar vestidos? En África a orillas del lago Turkana se han encontrado fósiles de homínidos, de los más antiguos, y entre esos fósiles una hoja de higuera: una hoja de higuera que quedó moldeada en el barro ahora petrificado. Se dice que dejamos de tener pelo como los monos para estar más frescos bajo el sol tropical, y que los pigmentos negros fueron un pudor de la piel. El hecho es que desde entonces ya no andamos desnudos.

El Homo erectus es cuando ya fuimos hombres y no monos. Por un millón y medio de años fuimos cazadores-recolectores, con herramientas y con el fuego domesticado. El paraíso no fue algo dado sino tan sólo ofrecido. Algo ofrecido al hombre y no al animal. Y fue ofrecido el progreso al hombre, pero no al animal.

Por eones estuvieron mirando las estrellas, que tenían alguna regularidad y muchas irregularidades, y se preguntaban: ¿Qué serán ellas? Más tarde aprendieron aritmética contando ovejas. Aritmética que ha permitido ahora contar galaxias.

El hombre es también el único animal con nalgas. Y en posición erecta se le ocultó el ano. La mujer es el único mamífero con mamas permanentes, no sólo cuando está amamantando; y también con orgasmo y con celo todo el año. Eso fue para que en aquellas cuevas hubiera un amor permanente. Y para que así los niños, de crecimiento lento, fueran cuidados muchos años, hasta que pudieran valerse por sí mismos. O la especie habría desaparecido.

También el hombre es el único animal que sonríe. Los labios se modificaron, separándose de las encillas, para poder sonreír.

La nariz se alargó hacia delante, igual que la barbilla, y estas dos cosas fueron para poder hablar. Los colmillos se atrofiaron, lo que nos modificó la cara, y también nos permitió hablar. La lengua ya fue menos larga que la de los monos, y esto fue también para hablar. Primero habrán sido sonidos simbólicos individuales, pero después habrán sido de todo el grupo. También el estar mucho tiempo juntos en la cueva habrá aumentado la comunicación. El hombre empezó a hablar, y hablando recordó el pasado y planeó para el futuro –lo que no hacen los animales– y también ya fue consciente de sí mismo, del que hablaba.

Cada vez andaba mejor en dos pies y su mano cada vez agarraba mejor. Esto hizo crecer su cerebro. Y así llegó a su término la evolución anatómica del Homo sapiens; ya no hubo necesidad de más evolución anatómica. La evolución fue ya de otro orden.

Los monos menos humanos se perdieron en el monte. ¿El lenguaje nos hizo humanos o fue el cerebro humano el que hizo el lenguaje? Comenzaron a tener ideas y nociones. Por ejemplo la noción de la muerte. Es el único animal que sabe que va a morir.

El lenguaje fue con fines prácticos primeramente, pero después pasó al mito y a cosas espirituales. Domesticó plantas y animales, pero antes se domesticó a sí mismo.

¿Tal vez los vestidos fueron para ocultar la animalidad? Ya no tuvo pelambre en el cuerpo, tan sólo en la cabeza, para proteger del sol al cerebro, y en el sexo para resaltarlo.

Tuvo ojos bellos, labios bellos y bellos dientes, Homo sapiens. Ésta fue la evolución de una especie para dominar la evolución. Otra diferencia con los animales es que somos responsables. A pesar de que algunos fósiles humanos apenas se distinguen de los de los animales.

El Salmo dice que Dios creó al hombre sólo un poco menor que los ángeles. ¿Pero por qué con pedos y con intestino recto? Y Dios encarnó en el Homo sapiens. Aquello que pasmaba a Tertuliano: el que Dios ––decía– hubiera sido sacado a luz por partes vergonzosas, y alimentado de manera ridícula.

Es el único animal que sabe que va a morir. Pero antes todo cambió evolutivo, hasta nosotros, había sido para la sobrevivencia. Y yo pienso: ¿siendo la nuestra la más adaptable de las especies, no se adaptará también tras la muerte? No es muy difícil concebir que pasaríamos a ser parte de una conciencia colectiva, y que nuestro cuerpo será todo el universo.

Desde antes que el hombre fuera hombre, desde el neanderthal, se ha creído en la resurrección. Sin embargo, de todos modos, sabe que va a morir. Y será tal vez por eso que el hombre es el único animal que llora cuando nace.

La muerte también es un factor de la evolución. Morimos para que nazcan otros, y esos otros sean mejores. Sin muerte no habría especie humana, ni ninguna especie. O sea no habría evolución. La muerte es un fenómeno de todos los sistemas estelares. Pero según Dysson la vida es organización más que sustancia, y por tanto puede estar libre de la carne y la sangre.

Yo diría que esa vida tras la muerte sería una vida no molecular. Estaríamos en la última etapa de la evolución cósmica. Hace cuatro mil millones de años la química se hizo biología. Cabe preguntar: ¿En el futuro no podría la biología ser algo más?

Consideremos a la muerte como otra fase de la vida. O consideremos a la muerte como que es sólo reciclaje. Es entrar a nuevas combinaciones. Es un proceso orgánico. ¿Cómo es este proceso? Yo diría que es como una forma de conservación de la energía. La misma fuerza que nos sacó del caos es la que nos lleva hacia la muerte. Y el científico Prigogine ha dicho que el desorden no es el destino final del que nadie escapa, sino que es algo de donde nace el orden.

El nacimiento del mundo, aquel Big Bang, fue anti-entrópico. Las estrellas son sociales, están siempre en galaxias. Y existe una cosmología común a todas las galaxias.

Las estrellas es donde la materia se hizo luz. Pero es cierto que entre ellas hay hoyos negros que están hechos de nada. Unos piensan que en el corazón de cada galaxia hay un hoyo negro donde el tamaño es cero y la densidad infinita. Y que nosotros giramos con toda la galaxia hacia ese fatal centro común a morir. Pero también se piensa que el hoyo negro es a la vez muerte y nacimiento de la materia. Que el hoyo negro puede ser también hoyo blanco. Hoyo negro aquí y blanco en otra parte.

¿Por qué no pensar que la vida es algo inherente al universo, como lo son el espacio y el tiempo? El cosmos podrá ser todo él un hoyo negro y todos vamos cayendo en ese hoyo ¿pero no sería para resurgir en otra realidad como un hoyo blanco? Pienso que el temor a la muerte es un error de óptica. ¿Qué nos dice el cielo estrellado? Que somos parte de algo mucho mayor, como le dijo José Martí a aquel niño en la cubierta de un barco.

La ley más universal es que todo nace y muere en el universo, aun las estrellas, aun el mismo universo. Pero todo nace de otras muertes, aun las estrellas. Y yo pregunto: ¿qué nacerá de este universo? En la parroquia de Sâo Féliz de Marinha, una pequeña aldea de Portugal, hay un sacerdote llamado Padre Torres Maia, el cual está siempre predicando a sus feligreses que no enfloren las tumbas ni las estén cuidando ni aseando. Cuando él va a visitar su aldea natal nunca va a la tumba de sus padres. Y él dice: “Todas las tumbas están vacías. ¡En los cementerios no hay nadie!”

Los hoyos negros son materia sin dimensión. Los hoyos blancos será el tener todos los muertos dimensión otra vez.

Imagino a los muertos de todas las naciones de la tierra preguntando: “Se triunfará alguna vez sobre la Segunda Ley de la Termodinámica?” Imagino también a Dios diciendo: “He aquí que lleno todo el universo de hoyos blancos”.

Yo digo que la muerte es buena, porque si no, Dios no hubiera creado un universo donde todo muere y todo ser vivo se genera de una muerte. Tan sólo no mueren las partículas elementales, las que no se pueden sub-dividir más y por tanto no se desbaratan, existen desde el Big Bang. En este sentido son eternas. Ellas constituyen nuestros cuerpos y estamos hechos de partículas eternas.

Por eso es muy indicativo que sintamos a la muerte como antinatural. En el fondo no creemos en ella. En el hombre ha sido universal la creencia en la inmortalidad, y ya dije que aun desde antes, desde el neanderthal. Yo me había declarado, y me sigo declarando, comunista, pero mi divergencia con ese comunismo que fracasó en el camino era mi creencia en la supervivencia después de la muerte. Y creo que una de las principales razones por las que ese comunismo haya muerto es porque negaba la inmortalidad.

En el universo todo tiende a convertirse en algo mejor, a ser superior a lo anterior, y eso es la evolución. ¿Y el ser humano no iba a tender también a una transformación?

Demócrito, el de los átomos, creía que el espíritu estaba también compuesto de átomos, aunque estos eran átomos “especiales”. Ahora sabemos que los átomos no son la más pequeña unidad de la materia porque pueden dividirse; la última realidad son las partículas elementales, y Jean Charon sostiene que es en ellas donde reside el espíritu. Ellas están no sólo en nuestro cerebro sino en todo nuestro cuerpo y también fuera de él, y han estado en infinidad de seres. Habiendo en ellas espíritu, tienen memoria y amor, y se han ido enriqueciendo con el tiempo según la trayectoria individual de cada partícula a través de tantísimos seres. Una partícula de nuestro cuerpo puede haber estado en el de Sócrates, y una en el de Jesucristo, lo que me hace recordar aquello de San Pablo de que todos formamos un solo cuerpo y que somos el cuerpo de Cristo. Y me parece también que esta teoría, o tal vez metáfora de Charon, es como una interpretación científica de la reencarnación y de la resurrección a la vez.

Bohm ha dicho que todo se interpenetra con todo. Materia viva y no viva por igual. Y también que cada vez es más inadecuado pensar como individuos. Y hay un lugar del universo donde todo está junto, dice Bohm.

Los electrones no existen, se dice, sino tienen “tendencia a existir” ¡y sin embargo estamos compuestos de ellos! “Un excéntrico elemento del mundo físico” llama Davies a las partículas, y de ellas estamos hechos.

En la dinastía Ming alguien planteó la pregunta de que si había mucha distancia entre la tierra y el cielo. Ahora podemos decir que cada vez hay menos distancia. En realidad entre la evolución y la trascendencia no hay diferencia. La evolución es la aspiración de la tierra de juntarse con el cielo.

Con arena de la playa son fabricadas las computadoras. (De silicio que es el principal compuesto de la arena). Y con esta humilde arena se han calculado los cuasares que siendo del tamaño del sistema solar son más brillantes que un trillón de soles y a veces más que cien mil galaxias; y se ha calculado una billonésima de billonésima del núcleo de un átomo.

En estos hechos científicos yo encuentro mucha inspiración mística y mucha inspiración poética. Por eso desde hace tiempo mi poesía se nutre de la ciencia. Una vez me tocó en Munich leer fragmentos de mi Cántico Cósmico (un extenso poema de más de 500 páginas hecho principalmente con poesía científica o ciencia poética) y leí citas como las de Wheeler al que ya he mencionado, de que un universo sin vida no podría haberse producido y un universo sin un observador no es tal; la teoría de Prosser que todo está en todas partes; lo que dice Bohm, que el universo entero está en cada una de sus partes; lo de Dysson, que parece que el universo sabía que vendríamos; o lo que de Sir Fred Hoyle, que pareciera que el universo es una obra planeada; y lo de Murchi, de que las abstracciones místicas parecen ser la esencia de la materia. Sucedió que en esa lectura estaba presente el director del Instituto Max Planck de Astrofísica de Munich, Hermann Ulrich Schmidt, y él me invitó a que al día siguiente fuera a conversar con los científicos del Instituto. Me parece que fue el famoso Wheeler, el que desde Barkeley, California, había informado al Instituto de Astrofísica de mi próxima pasada por Munich, después de que yo tuviera una lectura en la universidad de Berkeley, y por eso es que llegó a escucharme el director. Así es que al día siguiente yo visité el Instituto Max Planck, que queda un poco fuera de Munich.

Allí estuve toda la mañana conversando con los científicos en torno a una mesa en que había café y galletas. Se habló del Big Bang, el cual no había habido según uno de los científicos; del Principio Antrópico, que fue negado por otro científico; de los extraterrestres, en los que no creía otro de ellos; de sí el tiempo tenía existencia real; de si la física y la mística coincidían cada vez más, lo que uno de ellos negó vehementemente; de si no debíamos decir pluriverso en vez de universo, pues eran muchos y no uno. Yo les expliqué que mis criterios en materia de ciencia no eran científicos, por no tener capacitación para ello, sino poéticos. La ciencia me apasionaba por lo que había en ella de poético, y también de místico –si es que las dos cosas pueden separarse.

Lo mismo les digo ahora a ustedes (y esto es ya casi para terminar) con respecto a esta conferencia científica que les he venido a dar. Científica en cuanto que está basada en hechos científicos o teorías científicas, pero es un material que yo he reunido por lo que encuentro en él de poético y de místico. Son pequeñas notas que he venido reuniendo en mis lecturas científicas, y algunas de ellas ya las he incluido en mis poemas, y otras podrían ser incluidas en el futuro.

He dicho que lo científico tiene para mí un interés poético y místico, pero también pudiera agregar el interés político y el económico que no están desvinculados de mi poesía. No menciono lo religioso, porque comparto la posición de un teólogo portugués, el P. Mario de Oliveira, que pone en boca de Dios estas palabras: “A mí no me interesa la religión sino la política” (con lo cual no hace sino copiar a los profetas bíblicos).

Después de la caída de los regímenes socialistas que a más de la mitad del mundo ilusionaron, vislumbramos con esperanza los albores de una nueva revolución que se viene levantando en toda la tierra, y es la de esos miles de miles de jóvenes, convocados por ellos mismos y con la velocidad de la electrónica, sin partidos políticos ni líderes ni ideologías, reuniéndose en una gran ciudad un día y en otra gran ciudad otro día, o simultáneamente en todas las ciudades el mismo día para protestar contra la guerra y el neoliberalismo y la globalización, y anunciar que otro mundo es posible.

Es la evolución la que está haciendo aparecer a todos estos hombres y mujeres con una preocupación por mejorar el mundo como nunca se había tenido antes. Es una aceleración de la evolución, y es la evolución haciéndose cada vez más y más consciente. Todos somos productos de un mismo Big Bang, desde las sub-partículas más simples que fueron las primeras en juntarse hasta las sociedades humanas más complejas que se siguen juntando. Y no sería científico pensar que nosotros somos ya el final de la evolución. El caballo tiene 60 millones de años. Mientras que el hombre sólo tienen como dos millones de años, el Homo sapiens menos de cien mil años, y la civilización –con el invento de la agricultura y la domesticación de los animales– apenas diez mil años. ¿Podemos imaginar lo que será la humanidad dentro de diez mil años más? ¿Y dentro de cien mil años? ¿Y dentro de un millón de años? ¿Cómo se puede decir entonces que estamos al fin de la historia, o que ya llegamos al final de las utopías?

La evolución tiene reversibilidades y retrocesos, pero después sigue el avance aunque sea por otros caminos.

Todos los cabellos de nuestra cabeza están contados, dijo Cristo. Ahora la ciencia nos dice que todo el revestimiento del estómago y del intestino es reemplazado cada tres días. ¿Será que hay alguien que nos cuida? ¿Alguien que nos está cuidando desde el Big Bang? Me parece que requiere más esfuerzo no creerlo.

Comencé diciendo de que no había respuesta científica para el origen de la vida. Una vez a Einstein le preguntó un periodista cuál era el origen de la materia, y él no contestó una palabra sino que levantó el dedo hacia arriba. Un científico alemán, que es el que cuenta esta anécdota, termina su libro Das Molekül und das Leben (“La molécula y la vida”) diciendo que este dedo levantado al cielo es la única respuesta científica para explicar el origen de la vida. Y es también la única respuesta que yo doy sobre la vida, y más allá de la vida.


por Ernesto Cardenal

la ilusión del cometa


De mis labios;la melodía del grillo que canta bajo el balcón de quien inspira versos y geometría.

De mis ojos;el estupor del girasol que parpadea y resucita ante la luz de tu belleza.

De mis manos; la impaciencia de niños por rodearte y sentir la caricia de perlas ante el rose de tu piel tersa.

De mis pies; la ansiedad del peregrino que busca refugio y esperanza en el calor de tu regazo.

De mis lágrimas; la pasión del cartero que cruza un desierto entero y entrega a tus manos la oración del poeta cuyo amor pertenece a tu corazón.

De mi corazón;la ilusión del cometa que arde y viaja millones de años luz para ser el astro que solo tus ojos admiren y amen en medio de un universo de estrellas.



Oscar Ramírez Ch.

estalla el universo

Estalla

Tus brazos extendidos
En el tiempo,
Estalla el circulo
En mil historias
Estalla la melodia
En mil historias
Estalla la palabra
En mil poesias
Y el rio
Sigue su curso,
Estalla el presente
En mil caminos
Todos llenos de luz

Estalla
Los universos
En la unidad
Estalla tu sonrisa
En el cielo,
Estalla el cielo
En el silencio
Estalla el arbol
En mil hojas
Estalla la hoja
Y se desplaza suave
En el otonio

Estalla el viento
En un beso,
Estalla el abrazo
En las bullerias

Estalla el amor en el tiempo
Estalla la vida
En el tiempo
Estalla la sangre
En el mar
Estalla la luna,
Estallas
En mil estrellas,
Estallas
En mil idiomas,
En mil lenguas,

Estallas
En la sabiduria
Del circulo,

Estallas
En mil caminos
De mil historias cada uno,
Estallas multiplicando
Multiplicandote
En 1000 seres
1000 orgasmos

Estalla
Escuchando la esencia,
Sintiendo la savia,

Estalla
la magia en el bosque
Estalla el bosque
en el circulo
Estalla el circulo


sergio, montreal

universo y alma

Lo mejor de un poema, como lo mejor de un cuerpo, no son sus elementos (cabeza, tronco, extremidades, etc.; estrofa, verso, vocablo, etc.) sino la gracia que los visita y los une en una sonrisa, un movimiento armonioso, un llanto desesperado.

La poesía se sirve de las palabras para hacerse comunicable. Ella son un medio de expresión, no la expresión misma. Mucho menos la poesía misma. Superado el medio de las palabras, la poesía reina ilimitada y se confunde con la esencia de las cosas.

La poesía, por lo demás, puede prescindir de las palabras (pintura, escultura, música, danza, religión, magia).
Las palabras no son objetos sino signos. El pensamiento no es la poesía sino su cauce humano. La poesía es el estado permanente del universo.


Las leyes de las imaginación, las leyes del universo. Las leyes de la poesía, ¿límites del poema?
El hombre se parece al universo en la medida que reconoce sus propios límites; su lenguaje, en este caso y tan sólo en este caso, estará lleno de poesía.

Algebra de la creación: la suma con el universo del hombre es cero. ¿Es el cero la suma de todas las cosas? No, luego la suma del hombre con el universo es -1 o +1, es decir, un caso sui generis, privada un alma. La unión del alma con el universo se llama poesía. Su separación, poema.


Las palabras pasan (ver movimientos poéticos, ismos, diferencias de estilo), la poesía permanece. En la poesía simbolista —las palabras como objetos— los sentidos invaden el poema, el pensamiento palidece.



Jorge Eduardo Eielson

Karimian, verdad sin palabras

Hacia 1873, Nietzsche escribió un ensayo deslumbrante. Escribió, cuando solo tenía treinta años, un texto que anticiparía la explosión de la filosofía del lenguaje en el siglo XX. Ese texto fue Sobre verdad y mentira en sentido extramoral.


El ensayo se inicia con una fábula: la vida del hombre fue una breve existencia en la inmensa eternidad del cosmos. El hombre, a pesar de su minúscula condición, se siente orgulloso por el conocimiento, por la “fuerza del conocimiento”, anota Nietzsche. Y entre los hombres, el más soberbio, es el filósofo.


Como todos los animales, el hombre cuenta con una herramienta para la supervivencia. Esa herramienta es su intelecto. El hombre está ciegamente convencido que el intelecto es la mejor y la única manera de relacionarse con la realidad. Nietzsche se burla de esa pretensión y dice que cada especie del universo tiene la necesidad, desde su sistema de apropiación de la realidad, de sentirse el centro del mundo.


Según Nietzsche, el hombre usa el intelecto la mayoría de las veces para la simulación. El hombre posee un misterioso impulso hacia la verdad que lo lleva a inventar una designación “válida y obligatoria de las cosas”. Pero olvida que él mismo ha creado las palabras y las convenciones sobre los significados de las palabras.


Para Nietzsche, el lenguaje es un sistema arbitrario de designación de las cosas. Toda palabra implica un doble salto metafórico. Toda palabra implica dos traslados, dos metáforas. En primer lugar, se trata del traslado de una excitación nerviosa a una imagen. En segundo lugar, se transforma esa imagen en sonido.


La palabra, que en su origen es una metáfora, se convierte en concepto. Y el hombre usa los conceptos para indagar la realidad y construye con ellos lo que él mismo llama “verdad”. Para Nietzsche, el hombre es un ser creador, un inventor. El hombre crea el significado de los conceptos y después olvida que ha llevado a cabo ese “comportamiento estético”, como dice Nietzsche.


La verdad no es la correspondencia entre las palabras y las cosas. La verdad es un ejército móvil de metáforas, según la brillante metáfora de Nietzsche. La verdad es la acumulación de las relaciones creadas por el hombre.



Fabían Soberón.

estampa del cielo


Estampa del cielo


Las estrellas no tienen novio.
¡Tan bonitas como son las estrellas!
Aguardan a un galán que las remonte a su ideal Venecia.


Todas las noches salen
a las rejas,
¡oh cielo de mil pisos!
y hacen líricas señas
a los mares de sombra
que las rodean.


Pero aguardad, muchachas,
que cuando yo me muera
os raptaré una a una
en mi jaca de niebla.




Federico García Lorca

yugo y estrella


Cuando nací, sin sol, mi madre dijo:
---Flor de mi seno, Homagno generoso
De mí y de la Creación suma y reflejo,
Pez que en ave y corcel y hombre se torna,
Mira estas dos, que con dolor te brindo,
Insignias de la vida: ve y escoge.


Éste, es un yugo: quien lo acepta, goza:
Hace de manso buey, y como presta
Servicio a los señores, duerme en paja
Caliente, y tiene rica y ancha avena.


Ésta, que alumbra y mata, es una estrella:
Como que riega luz, los pecadores
Huyen de quien la lleva, y en la vida,
Cual un monstruo de crímenes cargado,
Todo el que lleva luz, se queda solo.


Pero el hombre que al buey sin pena imita,
Buey vuelve a ser, y en apagado bruto
La escala universal de nuevo empieza.
El que la estrella sin temor se cine,
Como que crea, crece!


Cuando al mundo
De su copa el licor vació ya el vivo:
Cuando, para manjar de la sangrienta
Fiesta humana, sacó contento y grave


Su propio corazón: cuando los vientos
De Norte y Sur virtió su voz sagrada,---


La estrella como un manto, en luz lo envuelve,
Se enciende, como a fiesta, el aire claro,
Y el vivo que a vivir no tuvo miedo,
Se oye que un paso sube en la sombra!

----Dame el yugo, oh mi madre, de manera
Que puesto en él de pie, luzca en mi frente
Mejor la estrella que ilumina y mata.



(Poesía completa, edición crítica, tomo 1, p. 84).


José Martí.

de Madrid, al universo

Para entender la obra de "Carlos" no hace falta más que quedarte quieto, el resto te lo hace la magia de Mamaly.

De todas formas si necesitas una guía de campo para analizar y saber ver el universo, aquí os la expongo... disfrutar paseando desde Madrid, al universo.



Guía de campo para todo el universo

Así como los viajeros que recorren el mundo tienen guías turísticas que indican los lugares más atractivos y representativos de su ruta, ...con esta guía espero podreis pasear por el cosmos.

No tenemos forma de aprehender lógicamente 70 mil trillones de estrellas diseminadas en un espacio de 27 mil millones de años luz de diámetro dentro del universo visible, sin mencionar la materia y la energía oscuras.
De modo que vayamos directamente a los sitios destacados; nueve lugares del cosmos que explican todo lo que es necesario saber. Allá por los alrededores del año 130 a.C. el matemático griego Hiparco rompió con las tradiciones orales de poesía y mitología, puso la pluma a la tarea y compiló el primer catálogo escrito de las estrellas.Su singular documento contenía unas 850 entradas, flojamente organizadas por constelaciones y coordenadas.
Fue un comienzo modesto para un proyecto claramente inmodesto: "tomar nota de todo el universo y tratar de averiguar qué era, exactamente, lo que había allí afuera".
Con la obra de Mamaly pasa algo parecido, pero se deja escrudiñar un poco mejor, aunque cada día permite al observador descubrir un rincón más.
El satélite Hipparcos de la Agencia Espacial Europea volvió a revisar aquel trabajo hace más o menos una década, esta vez ayudado por computadoras digitales y detectores de luz de silicio.
El nuevo resultado: una base de datos de más de 2,5 millones de estrellas, conteniendo no solamente sus ubicaciones en el cielo sino también sus distancias desde la Tierra. Y ese esfuerzo palidece junto al último y más extenso esfuerzo de cartografiado, la Inspección Digital Sloan del Cielo.
Hasta ahora, sus astrónomos han catalogado más de 100 millones de objetos, que van desde asteroides y estrellas hasta lejanas galaxias y quásares; ese número casi se multiplicará por dos cuando el proyecto llegue a su fin en 2008. Asombrosos como son, estos números fríos apenas si dan indicios de la inmensidad de tal logro. Hiparco pudo registrar únicamente las estrellas lo suficientemente cercanas y brillantes como para mostrarse en los cielos de su ciudad natal de Nicea, en lo que es hoy el noroeste de Turquía.
Los telescopios modernos pueden recoger un millón de veces más luz que el ojo humano, lo suficiente como para capturar todo el universo, y no únicamente lo que es luminoso y cercano.
Pero las manos y la mente de un artista, alcanza todavía mucho mas.
Con determinación implacable, los investigadores están aprendiendo a describir en detalle las propiedades de las nubes de gas que dan nacimiento a las estrellas, de los agujeros negros comedores de estrellas, de las galaxias invisibles, e incluso del explosivo acontecimiento que dio lugar a todo lo demás. Esta precisión sin precedentes hace posible que los exploradores cósmicos estudien cuidadosamente el atlas del universo y elijan los lugares más intrigantes.
De la misma forma en que los viajeros veteranos consultan las guías de campo para anticipar las exóticas criaturas y localidades que van a encontrar, así los aventureros astronómicos pueden ahora hojear a través de la literatura científica para obtener los retratos íntimos de los especimenes más notables del universo.
Hasta no hace mucho tiempo, esta capacidad habría confundido a los científicos más informados. Bruce Campbell, un astuto e increíblemente paciente astrónomo de la Universidad de Columbia Británica, pasó más de una década buscando planetas que orbitaran alrededor de otras estrellas.
Finalmente, en 1991 abandonó la tarea, cuatro años antes de que un equipo competidor descubriera los primeros planetas extrasolares.

Ahora, no solamente sabemos que esos mundos existen, sino que los pesamos, los olemos, y les tomamos la temperatura. Hace exactamente ocho años nadie conocía la causa de los abruptos destellos de radiación de alta energía conocidos como estallidos de rayos gamma. Hasta hace tres años, la edad exacta y la composición del universo eran todavía un asunto de disputas activas.
Hasta hace un año, nadie sabía con seguridad si algunas galaxias podrían estar compuestas no de estrellas sino de partículas en movimiento.
¿Y ahora? Ah, pero eso sería adelantarse a la historia.
Las obras de Mamaly ofrecen descripciones que ejemplifican la claridad con la que ahora vemos el universo: ya no más como un conjunto de puntos y coordenadas, sino como una colección de lugares y especímenes tan vivos como las dunas de yeso de Nuevo México o los lémures de Madagascar.
Eso son las obras de "Carlos", ...algo vivo.
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